Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 28 de octubre de 2014

Curso bíblico: 7. El mundo de la Biblia: Geografía


El Antiguo Testamento recoge la experiencia de Dios de un pueblo determinado (Israel), que habita en una tierra concreta (Palestina, principalmente) y tiene una manera peculiar de vivir. Dios se adapta a sus destinatarios y los guía de una manera progresiva hacia la plenitud de la revelación. Hablemos brevemente hoy de los lugares donde sucedieron los acontecimientos bíblicos y mañana de las principales estructuras y costumbres sociales de los israelitas.

La Tierra Santa es un pequeño país, situado en el lado oriental del Mediterráneo; una estrecha franja entre el mar y el río Jordán, cuyas fronteras han variado continuamente a lo largo de los siglos. Al norte limita con el Líbano y Siria, al sur con el mar Rojo y la península del Sinaí y al Este con Jordania. 

Su extensión no es mayor que la de la Comunidad Valenciana en España y (simplificando) también está dividida en tres demarcaciones territoriales: al norte se encuentra Galilea, en el centro Samaría y al sur Judea.

El río Jordán desciende desde las montañas del norte en paralelo al Mediterráneo. A medio camino se remansa formando un gran lago de agua dulce: el lago de Genesaret o de Tiberíades, llamado también mar de Galilea. Junto a sus orillas Jesús desarrolló la mayor parte de su ministerio. 

Pasando el lago, el río Jordán continúa su curso, descendiendo hasta el mar Muerto, el punto más bajo del planeta, a más de 400 metros bajo el nivel del mar, donde –debido al calor y a la acumulación de sal– casi no hay vida animal ni vegetal.

La zona norte es la más fértil, ya que se pueden regar las tierras con el agua del río Jordán que se acumula mar de Galilea, como sucede también en el valle del Jordán. La zona sur es desértica casi en su totalidad, ocupando casi todo el espacio el desierto del Negueb.

El territorio de Canaán, Palestina o Israel (que todo es lo mismo) está situado en la confluencia de tres continentes: Asia, Europa y África. 

Esto significa que ha sido lugar de paso obligatorio para todas las caravanas de comerciantes y de ejércitos en sus desplazamientos, principalmente entre Egipto y Mesopotamia. 

Cuando se fortalecía uno de estos imperios, Israel era siempre el primer espacio en ser conquistado, por lo que las batallas se sucedían en su territorio y continuamente pasaba de estar sometido a los unos a ser vasallo de los otros.

2 comentarios:

  1. Al haber visitado Tierra Santa, me siento inmerso, identificado con este territorio. Aunque este año tampoco peregrinaré por motivos laborales, no obstante, me llena de gozo las explicaciones de P Eduardo sobre Israel en relación con la Biblia. Creo que, por ser el lugar donde se desarrolló la historia de salvación de Dios con el hombre, cuyo culmen fue la llegada de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, todo cristiano ha de peregrinar al menos una vez en la vida; y si es varias, tanto mejor. José Mª Celdrán.

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  2. Señor quisiste nacer en esta tierra por que amas la paz y despues de 2000 siges teniendo paciencia con ellos y con todo el mundo Ana Maria

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