Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

viernes, 1 de agosto de 2014

Versión poética del Cantar de los Cantares (3)

 

Ya hemos visto los capítulos uno y dos de la traducción poética que hizo fray Luis de León del Cantar de los Cantares. Hoy nos acercamos al capítulo tres.

Esposa

En mi lecho, por las noches he buscado
al que mi alma adora, y no le hallando,
torné a buscarle con mayor cuidado,
y saltando del lecho, suspirando,
entré por la ciudad, y he rodeado
las plazas y las calles caminando.
De tanto caminar, cansada estaba,
mas nunca pude hallar al que buscaba.

Halláronme los guardias, que rondando
andaban la ciudad en noche oscura;
y yo acerquéme a ellas, preguntando:
¿habeis visto a mi amado, por ventura?
Y desque un poco dellos alejando
me voy, hallé a mi amor y mi hermosura.
Túvelo yo abrazado y bien asido,
y en casa de mi madre lo he metido.

Oh, hijas de Sión, yo os ruego y pido,
por la cabra y el ciervo y el venado,
no hagáis bullicio alguno, ni ruïdo,
porque no despertéis mi dulce amado,
que sobre el lecho mío se ha dormido.
Esperad que él despierte de su grado;
juntaos aquí conmigo y velaremos,
y este su sueño dulce guardaremos.

Compañeras

¿Quién es esta, que sube del desierto
como columna bella y muy hermosa,
que el humo del incienso ha descubierto,
hasta dar en las nubes, olorosa?
El cielo de su olor lleno está cierto.
¡Oh, cómo es la su vista hermosa cosa!
la mirra y los perfumes olorosos
en ella muestran ser muy mas preciosos. 

Cercad bien con los ojos aquel lecho
del gran rey Salomón, tan adornado;
sesenta fuertes hombres muy de hecho
le tienen todo en torno rodeado,
hombres de gran valor y fuerte pecho,
y en armas cada cual bien enseñado.
Todos tienen al lado sus espadas
por temor de la noche y empuñadas.

Una morada bella ha edificado
para sí Salomón, de extraña hechura;
el su monte del Líbano ha cortado,
para de cedro hacer la cobertura;
de plata las columnas ha labrado
y el techo de oro fino, y la moldura
y el estrado, de púrpura adornado,
y en medio de él mi amor está asentado.

Esposa

Hijas de Sión, salid a porfía,
veréis a Salomón, rey coronado
con la corona rica, que en el día
de su gozo, su madre le había dado,
cuando con regocijo y alegría
conmigo desposó mi lindo amado.
Salid, veréis la cosa más hermosa
que el mundo tiene acá, y la más graciosa.

1 comentario:

  1. ¡Qué hermosura de búsqueda y encuentro!
    "y no le hallando, torné a, buscarle con mayor cuidado". "De tanto caminar,. cansada estaba,y nunca pude hallar lo que buscaba.
    "¿habéis visto a mi amado,por ventura?. Y desque un poco dellos alejándo me voy,hallé mi amor y mi hermosura."
    Sobre estas ideas,quiero reflexionar hoy y pedir a Cristo que me conceda el favor
    de buscarlo,cuándo,cómo y dónde debo.

    ResponderEliminar