Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 23 de agosto de 2014

El hermano Andrew nos habla de su noviciado


Como les decía en la entrada anterior, hoy profesan tres novicios carmelitas descalzos en el Desierto de las Palmas. Uno de ellos, el hermano Andrew (el de la foto de arriba), comparte con nosotros cómo se encuentra en este momento.

Lo primero que me viene a la mente y al corazón es una persona: Jesucristo. Al mencionarle a Él ya queda todo dicho. Jesús ha entrado en mi vida y yo quiero vivir para Él.

En este año de gracia (no hallo otras palabras para llamar a este año de noviciado), Jesús con mucha paciencia y misericordia me ha corregido y enseñado. Este ha sido el tiempo del encuentro en intimidad con Él, el año de hacer una opción de vida profunda y radical por Jesús al servicio de la Iglesia.

Durante este año de noviciado Jesús me ha mostrado cómo me ama, ha salido a mi encuentro. Esta experiencia ha sido fundamental para mí: el encuentro con Jesucristo, cercano, uno como nosotros, amigo, hermano, Dios-con-nosotros, el Dios que nos ama... Nosotros creemos en una persona concreta que comparte nuestra humanidad y que nos revela al Padre, creemos en Jesucristo, que sale a nuestro encuentro, y Él me ha escogido para seguirle de cerca, como los apóstoles.

Este encuentro con Jesucristo ha sido en medio de las dificultades y contrariedades, incluso en medio de mis debilidades ¿Y qué es lo que me pide Jesús ante mis grandes deseos pero ante mis pequeñas fuerzas? Él me ofrece el camino de nuestra hermana Sta. Teresita, que consiste en ir al corazón del Evangelio. Jesús me ofrece un camino de confianza y de total abandono en sus manos. Se trata de obrar con humildad hasta donde lleguen las fuerzas y lo demás confiarlo a su misericordia. Hay dos polos: hacerlo todo como si dependiese de mí y esperarlo todo como si dependiese solo de Dios. Estos dos polos se funden en hacerlo todo lo mejor posible y dejar que Dios haga lo demás.

Para ello Dios me ofrece el apoyo de una comunidad y de toda una familia de monjas, frailes, seglares... Así nos vamos haciendo
 “espaldas unos a otros”, como quiere nuestra santa Madre. Pues los que estamos aquí, en esta familia de la Virgen, compartimos una misma vocación y una misma misión, cada uno a su manera. La vocación consiste en vivir cercanos a Jesucristo y la misión en hacerle presente en el mundo. Por lo tanto, los logros de mis hermanos -y de mis hermanas- son míos, y los míos son suyos, a la vez que sus experiencias me enriquecen. No estamos aislados sino que, felizmente, caminamos unidos.

Así pues, querida familia, el buen Dios me ha mirado con misericordia, me ha llamado, y me pide que confíe en Él, en su amor misericordioso, a la vez que quiere que me esfuerce y sea valiente. De las dificultades que vivimos, a mi parecer, saldremos purificados, saldremos con la confianza más puesta en Dios. Cierto es que a veces las contrariedades nos pueden afectar, sí, pero si confiamos en Jesús, que es nuestro mejor aliado, estas no nos podrán quebrar.

Viendo esto me siento profundamente hijo de María, pues ella ha vivido siempre de la confianza en Dios, ha vivido de la fe, con las manos vacías. Nosotros, como ella, cuando lo esperamos todo de Dios, colocando en sus manos nuestros deseos, nos convertimos en esos “hambrientos a los que el Señor colma de bienes” (Lc 1,53).

4 comentarios:

  1. En los ejercicios del Desierto he conocido a Andrew, desde aqui quiero darle mi enhorabuena y desearle que el Señor le llene de su amor y sus bendiciones. Fina.

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  2. Felidades al hermano Andrew y a los otros dos hermanos que profesan hoy . Que
    el Señor los bendiga y los colme de su amor y gracia.
    Gracias por compartir en el blog este momento tan especial. Es una motivación para
    el andar de cada día.

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  3. Me llena de alegría y emoción ver jóvenes convencidos del amor de Dios. Pido al Espíritu Santo que los mantenga fieles y entusiastas a su santa vocación. Enhorabuena!

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  4. Dios se manifiesta y abla por medio de las personas Cuanto bien me han hecho estos novicios . Sois los amigos que El quiso escoger sois ese grano de sal para dar sabor al mundo y darle esa esperanza que a tantos cristianos nos falta Le pido a Dios que sean la fuerza que le falta a la Iglesia Adelante y nosotros con la oracion y el testimonio AYUDEMOSLES Ana Maria

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