Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 24 de diciembre de 2013

No tengan miedo de la ternura: La Navidad según el papa Francisco


Les presento unas reflexiones del papa Francisco sobre la Navidad, parte de una reciente entrevista en la que también habló sobre las relaciones con las demás confesiones cristianas y el «ecumenismo de la sangre» que une en la persecución, aludió a la situación del matrimonio y la familia (de la que se ocupará el próximo Sínodo), respondió a quienes lo han criticado en los Estados Unidos (definiéndolo «marxista») y también habló sobre la relación entre la Iglesia y la política. Aquí solo recojo las cinco preguntas del periodista sobre la Navidad y las respuestas del papa.

- ¿Qué significa para usted la Navidad?

- Es el encuentro con Jesús. Dios siempre ha buscado a su pueblo, lo ha guiado, lo ha custodiado, ha prometido que le estará siempre cerca. En el Libro del Deuteronomio leemos que Dios camina con nosotros, nos guía de la mano como un papá con su hijo. Esto es hermoso. La Navidad es el encuentro de Dios con su pueblo. Y también es una consolación, un misterio de consolación. Muchas veces, después de la misa de Nochebuena, pasé algunas horas solo, en la capilla, antes de celebrar la misa de la aurora, con un sentimiento de profunda consolación y paz. Recuerdo una vez aquí en Roma, creo que era la Navidad de 1974, en una noche de oración después de la misa en la residencia del Centro Astalli. Para mí la Navidad siempre ha sido esto: contemplar la visita de Dios a su pueblo.

- ¿Cuál es el mensaje de la Navidad para las personas de hoy?

- Nos habla de la ternura y de la esperanza. Dios, al encontrarse con nosotros, nos dice dos cosas. La primera: tengan esperanza. Dios siempre abre las puertas, no las cierra nunca. Es el papá que nos abre las puertas. Segunda: no tengan miedo de la ternura. Cuando los cristianos se olvidan de la esperanza y de la ternura se vuelven una Iglesia fría, que no sabe dónde ir y se enreda en las ideologías, en las actitudes mundanas. Mientras la sencillez de Dios te dice: sigue adelante, yo soy un Padre que te acaricia. Tengo miedo cuando los cristianos pierden la esperanza y la capacidad de abrazar y acariciar. Tal vez por esto, viendo hacia el futuro, hablo a menudo sobre los niños y los ancianos, es decir los más indefensos. En mi vida como sacerdote, yendo a la parroquia, siempre traté de transmitir esta ternura, sobre todo a los niños y a los ancianos. Me hace bien, y pienso en la ternura que Dios tiene por nosotros.

- ¿Cómo es posible creer que Dios, considerado por las religiones como infinito y omnipotente, se haga tan pequeño?

- Los Padres griegos la llamaban "synkatabasis", condescendencia divina. Dios que desciende y está con nosotros. Es uno de los misterios de Dios. En Belén, en el 2000, Juan Pablo II dijo que Dios se convirtió en un niño que dependía totalmente de los cuidados de un papá y de una mamá. Por esto la Navidad nos da tanta alegría. Ya no nos sentimos solos, Dios descendió para estar con nosotros. Jesús se hizo uno de nosotros y sufrió por nosotros el final más terrible en la cruz, el de un criminal.

- A menudo se presenta la Navidad como una fábula de ensueño. Pero Dios nace en un mundo en el que también hay mucho sufrimiento y miseria…

- Lo que leemos en los Evangelios es un anuncio de alegría. Los evangelistas describen una alegría. No hacen consideraciones sobre el mundo injusto, sobre cómo pudo nacer Dios en un mundo así. Todo esto es fruto de nuestra contemplación: los pobres, el niño que nace en la precariedad. La Navidad no fue una denuncia de la injusticia social, de la pobreza, sino un anuncio de alegría. Todo lo demás son conclusiones que sacamos nosotros. Algunas correctas, otras menos y otras más ideologizadas. La Navidad es alegría, alegría religiosa, alegría de Dios, interior, de luz, de paz. Cuando no se tiene la capacidad o se está en una situación humana que no te permite comprender esta alegría, se vive la fiesta con alegría mundana. Pero entre la alegría profunda y la alegría mundana hay mucha diferencia.

- Es su primera Navidad como Obispo de Roma, en un mundo lleno de conflictos y guerras…

- Dios nunca da un don a quien no es capaz de recibirlo. Si nos ofrece el don de la Navidad es porque todos tenemos la capacidad para comprenderlo y recibirlo. Todos, desde el más santo hasta el más pecador, desde el más limpio hasta el más corrupto. Incluso el corrupto tiene esta capacidad: pobrecito, la tiene un poco oxidada, pero la tiene. La Navidad en este tiempo de conflictos es un llamado de Dios, que nos da este don. ¿Queremos recibirlo o preferimos otros regalos? Esta Navidad en un mundo afectado por las guerras me hace pensar en la paciencia de Dios. La principal virtud de Dios, indicada en la Biblia, es que Él es amor. Él nos espera, no se cansa nunca de esperarnos. Él da el don y después nos espera. Esto sucede en la vida de cada uno de nosotros. Hay algunos que lo ignoran. Pero Dios es paciente y la paz, la serenidad de la noche de Navidad, es un reflejo de la paciencia de Dios hacia nosotros.

9 comentarios:

  1. ¡Qué reflexiones tan claras,sencillas,profundas y motivadoras! Gracias Padre por enviarlas.Deseo,que llenos de esperanza las hagamos realidad en nuestras vidas.¡Qué
    fácil parece todo,cuando nos lo presenta un alma llena de Dios!
    ¡FELIZ NAVIDAD A TODOS ! Con el deseo de que nos dejemos complicar la vida por
    este Niño.
    Os quiero,autor y amigos del blog. ABRAZOS
    .

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  2. Que la ternura de Cristo nos llene y que seamos testigos ante el mundo de la ternura de Dios. Feliz Navidad a todos. Paolo

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  3. Para todos los seguidores de este blog mis mejores deseos: Paz y Bien. Cada día hago el seguimiento y para mi ya constituye una necesidad. Unidos siempre en la oración

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  4. Con sentimientos de ternura y esperanza les deseo una feliz Navidad a todos los lectores de este blog en especial a su autor que cada día nos regala una inspiración nueva y fresca a ser mejores personas.

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  5. Padre Eduardo, lo expresado por el Santo Padre Fransico es muy cierto lo expresado por El, usted lo recoge para que podamos entender lo que estamos celebrando hoy al amanecer. Gracias por sus escritos

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  6. Excelentes respuestas del Santo padre, que el Señor siga iluminado su camino para y nosotros seguir sus pasos, con decision y amor

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  7. Jesus se hace pequeño para poder entrar en lo mas hondo de nuestro corazon
    Un abrazo atodos Ana Maria

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  8. Luis DOrville 29 diciembre del 20013, Puerto Rico
    Con una sonrisa en los labios, pero con una lagrima en el corazon,pude decirle, no un adios, sino un hasta luego, dejo usted su huella de amor clavada para siempre en nuestros corazones, con sus predicaciones y llamaradas de amor que ensienden al corazon mas apagado que pueda estar en esos momentos.Gracias padre Eduardo
    por sus consejos espirituales y su carino que nos hicieron comprender mejor el tiempo de adviento, hasta otro momento y que Dios le mantenga en salud para que sigas siendo el mejor ejemplo de aquellos que por no conocer bien nuestra fe vuelan como gaviotas en busca de otro mar.Ore tambien por nosotros.

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  9. Nuestros mejores deseos para la misión que hoy emprende hacia nuestra hermana Isla Caribeña de Cuba.
    Una vez más le damos las gracias y sobretodo, agradecemos al Dios Trino que lo trajo a Puerto Rico para guiarnos a vivir la experiencia de un Adviento diferente y llevarnos a la celebración de una Navidad diferente: ¡ llenos del amor y la ternura de Dios!
    Ciertamente, nos dio mucha alegría recibirlo en la Parroquia San José. Son muchos los testimonios de los hermanos que nos visitaron para participar de la Misión y cuyos corazones fueron tocados bien profundamente con el mensaje de la Buena Noticia. Nunca olvidaremos las experiencias vividas y las atesoramos en nuestro corazón. Su mensaje nos motiva a seguir la exhortacion del Santo Padre Francisco: "...Ser misioneros de la ternura de Dios!" ¡Esta es su casa! ¡Vuelva pronto! Aida

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