Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 21 de julio de 2013

Marta, María y otras discípulas de Jesús


La Iglesia celebra el 22 de julio la memoria de santa María Magdalena y el 29 de julio la memoria de santa Marta y santa María de Betania, las hermanas de Lázaro. Aunque muchas personas la confundan, María Magdalena (o de Magdala) no es la misma que María de Betania. De hecho Magdala está en Galilea, al Norte de Israel, junto al lago de Tiberíades y Betania está en Judea, al sur de Israel, junto a Jerusalén. Es como si confundiéramos a María "la de Barcelona" con María "la de Sevilla". Tienen el mismo nombre, pero provienen de lugares muy distintos.

El evangelio tampoco dice que María Magdalena fuera una gran pecadora ni mucho menos una prostituta. Solo dice que Jesús expulsó de ella "siete demonios", pero eso puede significar el perdón de algún pecado o la sanación de alguna enfermedad.

Es verdad que en una ocasión una mujer pecadora ungió los pies de Jesús y en otra ocasión María de Betania ungió su cabeza y en otra ocasión lo hizo una mujer anónima... pero no tenemos que confundirlas. Eso de las unciones con aceites perfumados era un gesto de veneración muy común en la biblia.

Como el evangelio de hoy habla de Marta y María intentemos aclarar el enredo de estas mujeres. Ya el año pasado, coincidiendo con su fiesta tuve la ocasión de hablar de Jesús y las mujeres.

En los evangelios Jesús tiene discípulos y discípulas, enseña y sana a unos y a otras, nunca discriminó a nadie por motivo de su sexo ni permitió que lo hicieran otros. Como dice santa Teresa de Jesús, "en ellas encontró la misma fe que en los hombres y más amor que en ellos".

Cuando los evangelios hablan de "los" discípulos suelen nombrar el primero a Pedro, al que todos reconocían un tipo de liderazgo. Cuando los evangelios hablan de "las" discípulas suelen nombrar la primera a María Magdalena, a la que todos reconocían otro tipo de liderazgo.

Algunos discípulos, como Juan o María Magdalena, dejaron todo y siguieron a Jesús por los caminos; otros, como Lázaro, Marta y María, también fueron discípulos de Jesús, pero permanecieron en sus casas y en sus trabajos, siguiéndole y sirviéndole de otra manera. Unos no son más importantes que otros. Sencillamente amaron a Jesús de manera distinta, según la vocación personal de cada uno.

Marta se afanaba con el servicio y María lo escuchaba sentada a sus pies. Se ha hablado mucho de la vida activa y contemplativa a partir de este texto. Yo hoy solo recuerdo que santa Teresa de Jesús dice que en la vida de cada cristiano Marta y María tienen que ir siempre juntas. A veces tenemos que sentarnos a escuchar a Jesús y otras tenemos que servirle en actividades concretas. No debe haber contradicción entre una cosa y otra.

No me alargo más por el momento. Si quiere leer cosas interesantes sobre María Magdalena pinche aquí, si quiere leer cosas interesantes sobre Marta y María pinche aquí y si quiere leer cosas interesantes sobre la pecadora que ungió a Jesús pulse aquí.

3 comentarios:

  1. Querido padre Eduardo, gracias por la información tan clarificadora y por los enlaces. Se le nota que es hijo de santa Teresa en su valoración que hace siempre de las mujeres. Que la santa andariega le siga iluminando. Paolo.

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  2. MENOS MAL QUE EL SEÑOR QUISO NACER DE UNA MUJER Y ES PORQUE DESDE SIEMPRE LA VALORO ANA MARIA

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  3. Me ha encantado y he disfrutado mucho, con todo lo expuesto hoy. La visita,que hemos recibido,
    de las diferentes Marías ha sido fantástica y muy clarificadora,por si había dudas, de quien es quien.
    Gracias.Siempre tiene recursos para hacer que nos sintamos bien y muy amadas por CRISTO.

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