Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 26 de febrero de 2013

Año de la Fe: Creo en Jesucristo


«Creo en Jesucristo, nuestro Señor». Demasiado a menudo se presentan en mi vida personas que pretenden ser señores de ella, que me miran desde arriba y se comportan como señoritos. Yo creo en un Señor que nació en la pobreza de un establo, que ocupó voluntariamente el último lugar, que tuvo que emigrar a un país extranjero y ganarse el pan con el sudor de su frente, que conoció el hambre y la sed. Yo creo en un Rey que lava los pies de sus discípulos, que no ha venido a ser servido, sino a servir, que muere por los pecadores y que es fuente de libertad. 

Creo en un Señor que me invita a vivir como hizo Él, porque quiere compartir conmigo su Reino, que no tendrá fin, y no se puede llegar allí si no es siguiendo sus huellas, ya que solo el que ha venido del Cielo sabe el camino de regreso. Aunque no siempre lo consigo y a veces se me hace cuesta arriba, quiero seguir sus enseñanzas, quiero ser su discípulo, quiero que Él sea siempre mi único Señor.

3 comentarios:

  1. Padre Eduardo,he leído su entrada de
    hoy varias veces y me he quedado sin
    palabras.Su testimonio me ha llegado
    hondo y ha removido mi conciencia.Estoy
    aquí para servir,siguiendo las huellas
    de Cristo,aunque me resulte duro en
    bastantes ocasiones.
    Doy gracias a Dios,que hoy me envía.
    este mensaje y me hace conocer que el
    camino es difícil para todos,aunque
    haya quien vive como si todo fuera muy
    sencillo.¡Cuánto admiro a quien ofrece
    esta cara de la vida!GRACIAS. Betania

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  2. Un Señor que vino a servir... Todos debemos aprender de Él, aunque a veces nos cansemos de ser servidores (especialmente cuando tenemos cerca gente ingrata). Irene

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  3. Creo que Dios es fuente de libertad, y aunque estoy muy lejos de tener ese sentimiento, sí puedo decir que cuanto más te acercas al Señor, experimentas una libertad especial, al no necesitar tanto de todo lo demás, y esto te puede llenar de satisfacción.

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