Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 19 de agosto de 2012

450 aniversario de la fundación del Carmelo descalzo

El P. General de los Carmelitas descalzos ha escrito una carta con motivo del 450 aniversario de la fundación de san José de Ávila, que se celebrará, Dios mediante, el próximo 24 de agosto. En este blog ya recogimos el mensaje que envió el Papa con este motivo. (Lo pueden consultar aquí). El P. Saverio no se limita a hablar del pasado con nostalgia. Hace una profunda reflexión sobre el presente y sobre el futuro, sobre la crisis y sobre nuestras actitudes ante la misma. Entre otras cosas interesantes, dice:

Nosotros, después de 450 años, volvemos a aquella experiencia fundante, de la cual hemos nacido. Si el Señor puso tanto para que aquella obra se cumpliese, continuará a hacerlo para que no se arruine sino que, al contrario, progrese siempre más y más. A Teresa le interesa mucho subrayar que si todo se ha realizado, ello no ha dependido del instrumento utilizado, una mujer imperfecta y pobre, como ella, sino de Aquél que de ella ha querido servirse. Teresa no usa aquí de falsa humildad; dice –como siempre- “cosas muy verdaderas” (Vida 40, 3), de modo particular ante un hecho tan importante como la reforma del Carmelo. Es la obra del Señor, a cuyo servicio ella se ha puesto, no sin dudas, angustias y resistencias. Pero, al fin, su gracia ha sido más fuerte.

Esta obra querida por Dios, esta joya preciosa con la cual ha querido adornar a Teresa, y en ella a toda la Iglesia (me refiero a la famosa visión narrada en Vida 33, 14), ha sido ahora puesta en nuestras manos ¿Qué haremos con ella? ¿Cuál será nuestra respuesta a la llamada que nos reclama desde las páginas autobiográficas de la Santa Madre? Tantas veces hablamos hoy de la crisis de la vida religiosa, de sus dificultades, debidas –especialmente en Occidente- a la falta de vocaciones y al envejecimiento de las comunidades, pero aún más a una pérdida general de motivación y a una crisis de identidad. No quiero minimizar estos problemas, los cuales experimentamos cotidianamente, sobre todo los que son llamados al servicio de la autoridad. Sin duda la crisis que estamos viviendo es histórica, y no se podrá salir de ella sin intuiciones nuevas y cambios profundos.

Pueden ver la carta completa en el documento adjunto en esta dirección.

1 comentario:

  1. Es muy ilusionante sentirse involucrado de una manera u otra en esta historia de amor de Dios.
    Hay dos puntos que me llaman especialmente la atención, tras leer la carta. El primero es la edad de Santa Teresa al fundar, 47 años. Es la edad por la que, año arriba o abajo, nos movemos muchos de mis amigos y yo... Si dejamos a Dios actuar, quizá Dios mismo se está sirviendo de nosotros para alguna pequeña "reforma"en el hogar. Y eso me lleva a la segunda idea, que es la de que primero hay que dejarse reformar uno mismo por Dios. En esta época de crisis, como señala el Prepósito General, puede surgir la incentivación para cambiar. Pero entiendo yo que ese cambio empieza por uno mismo, como pasó con Santa Teresa: antes de su primera fundación a los 47 años vino su conversión más plena a Jesucristo a los 39. Ella se dejó trans-formar por Cristo y luego fue capaz de re-formar el Carmelo de su época. No queramos nosotros cambiar el mundo sin haber cambiado nuestras actitudes personales, ni cambiar o mejorar la Iglesia con nuevas vocaciones sin antes haber empezado a hacer caso de la nuestra propia. Felicidades a todos los carmelitas porque estamos de cumpleaños, 450 al menos, y para algunos no se nos nota el tiempo.

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