Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 1 de julio de 2012

Julio, mes del Carmen


El mes de julio es el mes carmelitano por excelencia, lleno de fiestas y memorias de santos de la Orden:

- El día 4 se celebra la memoria de la beata María Crocifissa Curcio (fundadora de las Carmelitas Misioneras de Santa Teresa del Niño Jesús).
- El 9 la beata Juana Scopelli (monja carmelita del s. XV).
- El 12 los santos Luis y Celia Martín (padres de santa Teresita).
- El 13 santa Teresa de Jesús de los Andes (carmelita descalza chilena, muerta a los 20 años en el monasterio de los Andes).
- El 16 la Virgen del Carmen, madre y hermosura de la Orden. 
- El 17 las carmelitas mártires de Compiègne (víctimas de la persecución religiosa durante la revolución francesa).
- El 19 (fuera de Europa el 23) Nuestra Señora, madre de la divina gracia (antigua conclusión de la octava en honor de la Virgen del Carmen).
- El 20 el profeta Elías. 
- El 24 las carmelitas descalzas mártires de Guadalajara y la beata María Mercedes Prat, de la Compañía de santa Teresa (víctimas de la persecución religiosa durante la segunda república española).
- El 27 el beato Tito Brandsma (víctima de la persecución anticatólica nazi en Holanda).
- El 28 (los o. carm lo celebran el 24) el beato Juan Soreth (carmelita del s. XV, fundador de las monjas carmelitas y del Carmelo Seglar, ya que otorgó el reconocimiento jurídico a unas y otros, como miembros de derecho de la familia carmelitana). El mismo día se celebra a san Pedro Poveda, fundador de la Institución Teresiana a principios del s. XX.

Como podemos ver, este mes ofrece una buena ocasión para reflexionar sobre la identidad del Carmelo y su historia, marcada por la santidad de muchos de sus hijos e hijas.


El libro del Apocalipsis habla de «una muchedumbre inmensa, que nadie puede contar, de toda raza, lengua, pueblo y nación, que se encuentra ante el trono de Dios» (Ap 7,9ss). Los carmelitas somos una pequeña imagen de esta Iglesia del cielo. 

Efectivamente, somos una Orden religiosa compuesta por hombres y mujeres de distintas proveniencias y de todas las condiciones sociales y estados de vida: frailes, monjas contemplativas, ermitaños, religiosas de vida activa, miembros de institutos seculares, laicos consagrados en el Carmelo seglar, miembros de hermandades y cofradías carmelitanas y simpatizantes unidos afectivamente a la Orden.

Los carmelitas de la antigua observancia (los “calzados”, o. carm.) son cerca de 1.000 monjas repartidas en 80 monasterios y unos 2.000 frailes en 329 conventos, además de varias congregaciones de religiosas de vida activa y de grupos de laicos.

Los carmelitas descalzos (o “teresianos”, o.c.d.) somos unas 13.000 monjas contemplativas en 900 monasterios, unos 4.000 frailes en 500 conventos, más de 60 congregaciones religiosas de vida activa afiliadas a la Orden, entre 30 y 40.000 miembros del Carmelo Seglar y otros grupos de laicos que comparten nuestra espiritualidad en distinta medida.

Nos puedes encontrar en los lugares más insospechados, como Irak, Egipto, Burkina Faso, Camerún, Japón, Australia... o a la vuelta de la esquina. Tenemos presencias en grandes ciudades, como Dallas o París y en pequeños pueblos, como Alba de Tormes.

Atendemos casas de oración, institutos de espiritualidad, editoriales, estaciones misioneras, damos clases, tenemos parroquias y colegios... Hay hermanos nuestros enseñando en universidades y atendiendo parroquias, cuidando huérfanos y cultivando la huerta. 

Independientemente de dónde nos encontremos o de qué hagamos, se puede descubrir en nosotros un aire de familia, que nos une y caracteriza, aunque algunas veces nuestro comportamiento no esté a la altura de nuestra vocación.

Hoy comienza julio, el mes de la Virgen del Carmen, y a ella le pedimos que interceda ante su Hijo por todos los que formamos esta gran familia carmelitana. El Señor nos conceda vivir con autenticidad y gozo nuestra vocación en la Iglesia. Amén.

5 comentarios:

  1. Cuantas gracias tengo que dar a Dios por sentirme parte de esta gran familia carmelitana. Recuerdo un viaje a Toledo con usted, que al visitar a nuestras monjas carmelitas,me dió la sensacion de entrar en mi casa y eso me ocurre en todos los lugares del Carmelo.Es hermoso conocer a tantos antepasados que debieran ser para mi un muy buen ejemplo a seguir.

    ResponderEliminar
  2. Me uno al comentario de Pilar, y añado que no solo las carmelitas de Toledo, en todos los Carmelos que he visitado con ustéd (que han sido muchos) he tenido la misma sesacion. Le doy las gracias por haberme introducido en su gran familia, de la que me considero parte, y a la quiero de corazon. Fina

    ResponderEliminar
  3. Buenas tardes Padre, yo me pregunto si duerme bastantes horas porque publica muy pronto, porque pienso que el cuerpo o el alma también necesita del descanso en la vida terrenal. Y no puede hacer igual tarea si se levanta más tarde. Lo digo porque madruga mucho y ya sé que a quien madruga, Dios le ayuda pero es mi opinión que creo que Dios le iba a ayudar igual si duerme más. Sofía.

    ResponderEliminar
  4. Querida Sofía, Gracias por interesarte por mi salud, pero no te preocupes, que dejo la entrada escrita por la noche y la programo para que se publique automáticamente a las 5. Cuando son dos entradas programo una para las 5 y otra para las 5,30.

    ResponderEliminar
  5. gracias no me cansare de darlas por su salud, por sus enseñanazas para nosotros los carmelitas descalzos seglares, por tan digno maestro, dios y maria del monte carmelo me lo siga bendiciendo

    ResponderEliminar